miércoles, 20 de marzo de 2013

Aries - El Vellocino de Oro

Hoy a las 8:05 AM, el Sol entra en Aries

El Símbolo asociado a Aries es el carnero, animal mítico que figura en distintas tradiciones.
Su presencia se puede rastrear en los primeros horóscopos realizados por los babilonios. Los egipcios lo identificaban con el dios Amón-Ra, a quien representaban con una cabeza de carnero con cuernos en espiral. En el Antiguo Testamento, figura como objeto de sacrificio en honor a Yahvé.

Aries - Jofhra Bosschart
Para los griegos, la figura del carnero había sido puesta por Zeus en la constelación de Aries en recuerdo del animal dorado que había salvado al príncipe Frixo y cuya piel se transformaría en el Vellocino de Oro, que habrían de recuperar Jasón y los Argonautas.

Frixo era hijo del Rey Atamas de Eolia y de Nefele, una mujer-fantasma con quien el monarca se había casado por orden de los dioses del Olimpo.

Desvanecida la madre, Atamas se casó con Ino, una celosa mortal que urdió una trampa para que el niño príncipe fuera sacrificado.

Zeus envió entonces un carnero dotado de razón y de lana dorada, que podía desplazarse por aire y por tierra.

Montado en él, Frixo huyó junto a su hermana Helle hacia el este, a la tierra de Cólquide en el Mar Negro, donde nace el Sol y tenía su reino Eetes, el hijo de Helios dotado de poderes mágicos.

Aunque en el camino Helle cayó al mar, el príncipe llegó a destino. Una vez a salvo, sacrificó el animal a Zeus y colgó su lana "el Vellocino de Oro" en un bosque protegido por un dragón. Tiempo más tarde, Jasón "heredero legítimo del trono de Yolcos" sería desafiado por el usurpador Pelías a rescatar el Vellocino a cambio de la corona.

Con ese propósito, el héroe construyó un barco de cincuenta remos que llamó Argos. Para la hazaña convocó a sus pares (desde Orfeo hasta Ulises), quienes desplegaron sus talentos en un accidentado viaje.

Una vez en Cólquide, debieron sortear los obstáculos puestos por Eetes y vencer al dragón que protegía al Vellocino con la ayuda de Medea, la hechicera hija del rey, que se enamoró de Jasón y se unió al grupo.

Gracias a los poderes mágicos de la mujer, los Argonautas llevaron el Vellocino a Yolcos y Jasón fue coronado rey.

La pauta de vida de los Aries

Además de resaltar el carácter impulsivo que caracteriza a los arianos, el mito asociado al Vellocino de Oro subraya la búsqueda de desafíos y la realización de hazañas como un tema distintivo del Signo.

La Piel dorada protegida por el dragón simboliza aquel tesoro oculto que los representantes de Aries se sienten impelidos a rescatar y que a veces toma en el exterior la forma de un trofeo deportivo, un logro militar, una carrera urgente o una conquista sexual.

Jasón con el Vellocino - Erasmus Quellinus 1630
El carnero se desplaza por los cielos y Frixo se deja guiar por él con la misma audacia con que los arianos conducen sus actos premunidos de su rápida mente.

Jasón se lanza a su vez a la aventura con el impulso propio de un exponente del Signo, arriesgándose en una situación peligrosa a fin de probar -en último caso- el propio valor.
El héroe enfrenta en el camino los desafíos que levanta el Padre arquetípico que en el mito interpretan primero Pelías y luego Eetes en lo que constituye una descripción de la pauta de vida de los arianos, llamados internamente a derrocar un Viejo Orden.

El reto se proyecta afuera en una historia desafiante con el padre personal o con quien encarne esa figura. El auxilio lo ofrece Medea, símbolo del ánima o del lado femenino muchas veces exiliado del individuo (hombre o mujer), portadora de los secretos para recuperar el Vellocino, escapar de la cólera del rey (sino de la cólera propia) y equilibrar la impaciencia que está a la base de Aries.

Agenda Astrológica 2004 de Paulina Peñafiel y Javier Ibacache

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