lunes, 20 de marzo de 2017

Equinoccio de Otoño

Hoy a las 7:29 AM (Stgo., Chile 10:29 AM GMT) el Sol ingresa en Aries, marcando el año nuevo astrológico.

El Sol cruza hoy el punto vernal o 0º de Aries. La intersección de la eclíptica con el Ecuador celeste en este grado marca el Equinoccio de Otoño en el Hemisferio Sur y de Primavera en el Hemisferio Norte. En realidad, es cuando empieza el año, ya que el Sol inicia nuevamente su recorrido por el Zodíaco, marcando el año natural. Este evento ha tenido desde muy antaño gran importancia tanto para la Astrología como para la Astronomía. La duración del día es igual a la de la noche en toda la Tierra. Después del Equinoccio de Otoño, los rayos solares se van haciendo más tenues.

Se cerró un trayecto del Sol por los doce signos del zodiaco, y comienza un nuevo viaje a través de él brindando la oportunidad de reformar y avanzar en el camino evolutivo consciente.

Aries, como primer signo está representado por el carnero y simboliza "el echar a andar", dar el paso inicial. Otorga a quienes tienen el Sol en este signo un carácter fogoso. Quiere llevar siempre la delantera con entusiasmo y arrastrando a otros con él. Mucha acción y poca reflexión. Líder innato, también puede dejar a sus seguidores en la estacada, si cree que ha encontrado otro objetivo que perseguir. Su frase clave es: "YO SOY" y "PRIMERO YO". Piensa con rapidez e impulsividad y con la posibilidad de llegar a ser muy exitoso.

Aries es, asimismo, la personificación de una unidad aún incompleta que se escindirá en los otros signos para, finalmente en el signo de Piscis -el último-, volver a constituir una nueva unidad.

En la actualidad Aries está siendo visitado por el enérgico y revolucionario planeta Urano, desde el 11 de Marzo de 2011 al 16 de Mayo de 2018.

Durante los 7 años que Urano viaja por Aries, los arianos especialmente y aquellos que tienen a Aries en el Ascendente, planetas en Aries en sus cartas y dominio de planetas en los signos cardinales -Cáncer, Libra y Capricornio-, se han estado encontrando con algún tipo de revolución en sus vidas, con cambios importantes e imprevistos, con el objeto de obtener mayor libertad y dejar atrás ciertas ataduras innecesarias. Urano es el despertador de la conciencia que permite romper estructuras sociales y caducas, hacer cambios y descubrir otros rumbos más liberadores.

El Equinoccio de Otoño es un momento mágico del año, una fiesta para el renacimiento y la renovación, para hacer rituales y sintonizar con el cosmos, de qué despedirse y qué se desea desarrollar y lograr en este nuevo ciclo anual. Tomarse con calma este inicio, regulando la energía en relación a uno mismo y hacia los demás.

sábado, 18 de febrero de 2017

Inicio de Clases 2017

El Lunes 20 de Marzo reiniciamos las clases correspondientes al presente año:
Para principiantes, para quienes quieran estudiar por placer, para uso como herramienta de auto-conocimiento o psico-terapéutico, o para formarse como astrólogo profesional.         
                        
                                                                                                                                                         
Duración:  Marzo a Noviembre - 1 1/2 hora, una vez a la semana
Cada Módulo considera un total de 18 clases a desarrollarse entre los meses de Marzo a Julio y
posteriormente de Agosto a Noviembre de 2017.
Las clases se iniciarán la semana del 20 de marzo.

Días y Horarios:

MARTES:
Módulo 1 (1er. semestre 1er. año)
11:00 a 12:30, inicio Martes 21 de marzo
Módulo 5 (1er. semestre 3er año)
20:00 a 21:30, inicio Martes 21 de marzo

MIÉRCOLES:
Módulo 3 (1er. semestre 2º año)
20:00 a 21:30, inicio Miércoles 22 de marzo

JUEVES:
Módulo 1 (1er. semestre 1er. año)
20:00 a 21:30, inicio Jueves 23 de marzo

EXISTE TAMBIÉN LA OPCIÓN DE MÓDULOS ONLINE 
         
Lugar:  Providencia 2019 - 31-A / metro Pedro de Valdivia
Costo:  Cada Módulo semestral (18 clases) tiene un costo total de $ 310.000.
La modalidad de pago se ha establecido en 5 pagos diferenciados en el abono inicial de $ 30.000 que se cancela al momento de inscribirse y garantiza el cupo y cuatro (4) cuotas de $ 70.000 cada una, a documentar antes del 10 de marzo.
Para reservar tu espacio es necesario confirmar día y horario que te interesa y transferir $30.000, que se contará como abono al pago de la totalidad del Módulo. Cupos Limitados.

Mail:  centroastrologicodechile@gmail.com

TEMARIO DE CADA MÓDULO EN "ACTIVIDADES" y 
"CURSOS REGULARES DE CAPACITACIÓN ASTROLÓGICA" del Blog
www.centroastrologicodechile.com

Piscis - Los Peces del Éufrates

Hoy a las 08:32 AM, el Sol entra en Piscis; Stgo., Chile 11:32 AM GMT

Los dos peces que representan al Signo en el Zodíaco nadan en direcciones opuestas, aunque permanecen unidos por una cuerda que ata sus colas.
En la antigua Mesopotamia, se hablaba del Signo de la Correa y en Babilonia, de la constelación de Kun, las Colas de los Peces. También se le identificaba con el dios Ea, mitad pez y mitad humano, a quien se lo mostraba con un hombrecillo en una mano y una escuadra en la otra.
En otra versión, los dos peces aparecen empujando un huevo gigante desde las aguas del Éufrates, del cual surge la diosa Atargatis. En agradecimiento, la deidad de Asia Menor consagrada a la fertilidad toma, junto a su hijo-amante Ictio, la forma de los peces en el firmamento.

Piscis - Johfra Bosschart
Para los griegos, los dos peces habían sido puestos en la constelación de Piscis luego de que salvaran a la diosa Afrodita y a su hijo Eros, cuando fueron perseguidos por el monstruo marino Tifón y debieron huir arrojándose al río Éufrates.
Tifón era hijo de Gea, la Madre Tierra, y de Tártaro, uno de los adalides del mundo subterráneo.  Pertenecía al linaje de las criaturas primordiales contra las que Zeus habría de enfrentarse antes de establecer el orden olímpico. Gigantesco y aterrador, su cabeza rozaba las estrellas y con sus brazos extendidos podía tocar a la vez Oriente y Occidente, ya que sus manos remataban en cabezas de dragones en lugar de dedos. Cuando echó a correr hacia el monte Olimpo, los dioses huyeron aterrados y se dirigieron a Egipto donde adoptaron formas de animales:  Zeus se transformó en un macho cabrío; Apolo, en un cuervo; Dionisios, en una cabra; Hera, en una vaca blanca; Artemisa, en un gato; Ares, en un oso; y Hermes, en un ibis.

Afrodita se hizo acompañar de su hijo Eros, con quien saltó al río Éufrates en momentos en que eran perseguidos por Tifón.  Allí dos peces les prestaron sus formas, poniéndoles a salvo.

El monstruo marino fue derrotado más tarde por Zeus en una lucha en que este último usó varias veces el rayo para aplastarlo y reducirlo, arrojándole encima el monte Etna, donde las llamas dan cuenta de los rugidos del Tifón prisionero.

Los peces, en tanto, fueron emplazados en la constelación de Piscis para conmemorar la salvación.

La pauta de vida de los Piscis

Tifón, el monstruo de quien la diosa Afrodita y su hijo Eros huyen disfrazándose de peces, también era un pez sagrado.

En el mito hay por tanto una investidura que comparten perseguidor y perseguido que se actualiza en la biografía de los piscianos bajo las formas de víctima o redentor.
Un representante del Signo puede identificarse con lo primero y convertirse en alguien a quien la vida ha destrozado. O puede quedarse fijado en lo segundo y transformarse en el salvador que redime el sufrimiento del mundo. En cualquiera de los dos casos no hay mucha diferencia, ya que se trata de las caras de una misma moneda: el pez voraz Tifón y el Eros que huye convertido en pez son finalmente hijos de la Gran Madre arquetípica (Gea o Afrodita), quien secretamente está por detrás del sacrificio y la disolución del héroe, llamándola a volver al útero a fin de renacer.

Las imágenes de salvador, víctima y monstruo devorador son parcelas internas que aluden en último caso al pecado, la condena y la redención.

Los piscianos vivencian ambos polos, ya que sólo quien sufre puede sentir auténtica compasión y empatía genuina por el dolor ajeno. Los dos peces del mito permanecen atados y no pueden separarse.  Es decir, el hijo (símbolo del ego-conciencia) no consigue tomar distancia de la madre (símbolo del mar inconsciente) y el mundo de ella se aparece caótico y desagradablemente sofocante para el individuo. Aun cuando esa reserva se encubra de intelectualidad o hiper-racionalidad, bajo la superficie descansa el envolvente e inasible océano de emociones que muchas veces actualiza la pareja cuando se hunde en el caos o en estados estáticos, conmoviendo al pisciano que pronto adopta el rol del salvador-enfermero, como los peces del Éufrates.

Sin embargo, esa nostalgia latente del mundo acuoso y de sus vastas profundidades puede convertirse también en un  poderoso aliciente creativo para el nacido bajo el signo de Piscis, ya que finalmente es el más capacitado para nadar en las aguas primordiales de la vida.

Agenda Astrológica 2004 de Paulina Peñafiel y Javier Ibacache

jueves, 22 de septiembre de 2016

Libra - Hércules y El Jabalí de Erimanto

Hoy a las 11:22 AM (Stgo., Chile 14:22 GMT) el Sol entra en Libra, dando inicio a la Primavera en el Hemisferio Sur y al Otoño en el Hemisferio Norte. Puedes leer la publicación anterior sobre el signo aquí.

Y continuamos con los Trabajos de Hércules, conectados con los signos zodiacales...
Euristeo se devanaba los sesos buscando una tarea de la que Hércules no pudiera salir indemne cuando se entera del jabalí gigante, de colmillos afilados como dagas que asolaba Erimanto, un monte en Arcadia, originalmente reservado a Artemisa para sus danzas en las crestas de las montañas. Cuando la diosa se irritaba con un país, enviaba un jabalí salvaje que arrasaba los campos de los campesinos y habitantes. Euristeo ordena a Hércules capturar la fiera y traérsela viva.

Hércules salió de Micenas cargado con su maza y su carcaj lleno de flechas venenosas. De camino hacia el monte Erimanto, llegó en primer lugar al país de los centauros y quiso visitar a su amigo, el centauro Folo, quien lo recibe con hospitalidad y le ofrece carne asada, mientras él come carne cruda. Hércules tuvo sed y pidió vino. Folo le expresó que sólo contaba con una tinaja, que era propiedad de todos los centauros, por lo que no estaba autorizado para abrirla si ellos no se encontraban presente. El héroe rogó e insistió hasta que Folo terminó por acceder, abriendo el enorme Pithos o tinaja y ambos bebieron.

Este vino era regalo de Dioniso, evidentemente peligroso y los centauros todavía no conocían su naturaleza.

Los centauros -armados de rocas y antorchas-, atraídos por el aroma del vino se presentaron en la caverna de Folo, bebieron hasta emborracharse y pronto transformaron su fiesta en una violenta pelea. Arremetieron luego contra Hércules, quien para defenderse disparó sus flechas envenenadas con la sangre de la Hidra, dando muerte a diez de ellos.  La pelea se extendió hasta la cueva de Quirón, su maestro y el más sabio y justo de los centauros. Fue así como persiguiendo a uno de éstos, ya dentro de la cueva, Hércules le lanzó una de sus flechas que atravesó su brazo y fue a dar en el muslo de Quirón.

Este involuntario acto causó enorme tristeza a Hércules, que corrió a quitarle la flecha y aplicarle un remedio proporcionado por el propio Quirón. Pero el veneno era demasiado poderoso y el centauro no podía ni curarse ni morir. Después de una larga agonía, gracias a la intervención del mismo Hércules ante Zeus, éste accedió para que su maestro pudiera intercambiar de lugar con Prometeo, quien vivía su propio calvario, castigado por haber robado el fuego sagrado y entregárselo a los hombres. El titán se encontraba encadenado en la cima de una montaña, donde cada noche venía un águila y le devoraba su hígado que volvía a regenerarse. De esta forma, Quirón murió al fin y Prometeo fue liberado.

Mientras Hércules enterraba a sus víctimas, su amigo el centauro Folo extrajo el arma envenenada del cadáver de un centauro y se quedó maravillado de que una cosa tan pequeña pudiera matar a un ser tan grande. La flecha se le resbaló de las manos y le cayó en el pie, dándole muerte a él también. Hércules, desolado, enterró a su amigo al pie de la montaña que tomó su nombre y continuó camino hacia el monte Erimanto en busca del jabalí.

Junto con retomar el trabajo que tenía que finalizar, Hércules observó que lo más difícil era encontrar al jabalí, ya que la terrible bestia se escondía muy bien y sólo salía de su escondite para sembrar el pánico entre los habitantes de Arcadia. Revisó uno por uno cada arbusto y revolvió las malezas. El jabalí huyó y Hércules fue tras él atravesando valles y montañas sin descansar.

Hércules vio un desfiladero sin salida y logró que el jabalí, ya agotado, se internase para reposar. Luego, colocó con habilidad una trampa oculta y esperó en una sombra oscura la llegada del jabalí. Las horas y días pasaron y él siguió esperando hasta que el jabalí -impulsado por el hambre-. salió de su guarida buscando comida y cayó dentro de la trampa. A su debido tiempo Hércules soltó a la bestia salvaje haciéndola prisionera de su habilidad. Logró dominarlo y lo obligó a ir por el camino que deseaba hacia Micenas.

Otra versión cuenta que Hércules se las ingenió para sacar al jabalí de su madriguera gritando hasta lograrlo y conduciéndolo luego hacia las cumbres nevadas. Persiguió y acosó al jabalí hasta hacerlo meterse en un paraje donde la nieve es muy profunda. Estando ya el animal fatigado, lo capturó a lazo, le sujetó las fauces de afilados colmillos y lo doblegó. Sujetando sus patas traseras lejos del suelo, obligó a la bestia a bajar por la ladera de la montaña en sus patas delanteras, conduciéndolo finalmente hasta Euristeo.

Entonces tuvo lugar la escena que tanto gustaba representar a los pintores de cerámica.  El héroe con el jabalí salvaje a la espalda, pisa el borde del recipiente enterrado en el que Euristeo se ha escondido, tan sólo se ve la cabeza y los brazos del cobarde, pues tenía tanto miedo del jabalí como de la muerte.

Es en este trabajo donde se evidenció la gran cobardía del rey Euristeo, ya que cuando Hércules le presentó al jabalí, escondido en la tinaja, le obligó a retirar al animal de su vista.

Relación de este trabajo con el signo de Libra:
  • El encuentro con su amigo Folo y sus consecuencias posteriores.  En este trabajo Hércules, por primera vez, fue consciente del impacto de actuar en el mundo, reconociendo "un más allá de sí mismo" y cómo cada acción que realizamos tiene repercusiones en lo social.
Cuando fue incapaz de reconocer la existencia de un entorno más allá de sí mismo y sus necesidades, al beber lo que no era suyo, y más tarde, al asesinar a los centauros que reclamaban lo propio, Hércules demostró que aún no era responsable de su actuar en el mundo. Como consecuencia de ésto, su amigo Folo fue muerto accidentalmente, así como su amado maestro Quirón, el único centauro inmortal, el más sabio de los centauros queda herido de una herida que nunca sanaría.

Los centauros son criaturas duales, mitad hombre y mitad caballo. Tienen el pecho y a veces incluso las piernas, de hombre pero la parte posterior del cuerpo, desde el torso, es la de un caballo, teniendo cuatro patas de caballo y dos brazos humanos. Viven en los montes y se nutren de carne cruda y tienen costumbres brutales. Tanto Folo como Quirón eran de naturaleza diferente. Quirón había nacido de la unión de Filira y Cronos y era por tanto, medio hermano de Zeus, mientras que Folo era hijo de Sileno y de una ninfa de los fresnos. Quirón y Folo no tienen el temperamento salvaje de sus congéneres, son hospitalarios, benévolos, quieren a los humanos y no recurren a la violencia.

Esto realza el desenlace de los actos de Hércules y pone de manifiesto su comportamiento, que fue más similar al de alguien que compartía la violencia y el desequilibrio de los centauros menores, que al de alguien donde la naturaleza animal y humana se encuentran "apaciblemente" equilibradas, como en el caso de Quirón y de Folo. Hércules fue guiado por la naturaleza inferior de su propia personalidad, desconociendo el hecho de que es un ser dual, donde ambas dimensiones, tanto la espiritual como la material, deben convivir armoniosamente para la consecución de la meta propuesta, y no quedar sujeto a que sus acciones sean condicionadas por la pequeña voluntad personal.

Libra marca la necesidad de equilibrio, de una conjunción entre valores opuestos, de ahí que sea un signo de relaciones. Así la fase de Libra implica un equilibrio entre la luz y la oscuridad, entre la consciencia y el inconsciente de la psique individual.

En el viaje heroico, Libra representa el encuentro con el otro, la capacidad de ser un espejo para el otro y de verse reconocido en él. Como sabemos, el signo opuesto, Aries, tiene una orientación marcadamente egoica simbolizada en el Yo, pero no puede haber Yo sin Tú, y éste es Libra, el Tú que ayuda al Yo a reconocerse, a proyectarse, a crecer. También se puede entender el encuentro con el Tú como una muerte, como un encuentro con la propia sombra proyectada en los demás.
  • Hércules no usa la fuerza bruta para capturar a la bestia. Coloca una trampa, espera pacientemente y permite que el jabalí caiga por si solo en ella; doblegándolo de esta forma y conduciéndolo luego hasta Micenas. Es de Libra, el evitar un encuentro directo y no gastar más fuerza que la necesaria. El busca tener éxito en sus fines más con persuasión que con brusquedad. 
  • Se dice que el espectáculo que provoca Hércules, cuando baja con el jabalí por la ladera de la montaña corriendo con sus patas delanteras y él sujetando las traseras, provoca mucha risa a quienes observan.  En este incidente se observa la habilidad del librano para encontrar soluciones inusitadas, y para percibir el valor de lo incongruente. Hércules no sólo realizó la tarea asignada, él hizo del feroz jabalí un objeto del ridículo.               
En este trabajo Hércules pudo aprender la lección de la repercusión social del propio actuar en el mundo, en la medida que pudo hacer frente a su verdadera tarea, llevar la paz y el equilibrio a Erimanto, una zona azotada por la voracidad de un animal fuera de todas proporciones.

FUENTE:  "Los Trabajos de Hércules", Alice Bailey, Editorial Luis Cárcamo, Madrid, España

domingo, 18 de septiembre de 2016

Jorge González, el genial y carismático "prisionero"

Jorge González

Uno de los músicos más importantes de la escena chilena y líder de la banda más icónica durante la dictadura militar -Los Prisioneros- que representó para muchos la lucha de los jóvenes de la época con sus letras contestatarias.  Con una personalidad frontal, polémica, atractiva y misteriosa, llamó la atención de los medios.  De vida intensa, a veces errática, con problemas de drogas, altercados con la prensa y actitud displicente.

Mirando su carta astral encontramos varias configuraciones que ayudan a entender su carácter rebelde e iracundo como así mismo las diferentes experiencias que le ha tocado vivir.

Sol en Sagitario y en Casa VIII, habla de una identidad que debe ser remodelada.  Que su ego, voluntad y vida tendrá que pasar por crisis, regeneración, transformación, muerte y renacimiento. En esta casa encontramos angustia, sexualidad, poder y muerte. Tratándose de Sagitario -al estar en crisis- son definitivamente excesos.

Carta Natal de Jorge González
El Sol rige su Casa IV, lo que nos lleva a pensar que la crisis se ubica o parte allí, en sus raíces, ya que además encontramos en esa Casa a Marte, Urano y Plutón.  Una alineación bastante explosiva que remite a una situación no muy tranquila y a conflictos en el seno familiar. Más aún si se considera que esa triple conjunción ataca al Sol, obligándolo a vivir situaciones límites y rupturas.  Esto se ve reafirmado, si pensamos que el regente del Sol y de Casa VIII es Júpiter, que se encuentra en el Ascendente, indicando una vez más que es su personalidad la que se ve sometida a crisis y transformaciones.

La Luna (manera de percibir y expresar los sentimientos) se encuentra en su signo de exilio, Capricornio, contribuyendo a una reserva y parquedad en la demostración de los mismos, pero ahí seguramente juega el reconocimiento social un rol importante como una manera de asentar su afectividad.  La Luna recibe además una semicuadratura de Saturno, que permite pensar en exigencias, pruebas y temores.  Aparte de eso, la Luna forma parte de una configuración que conocemos como cometa o barrilete, donde hay implicados en total 7 planetas: Júpiter, Luna, Marte, Urano, Plutón, Venus y Neptuno. modelo que expresa un buen aprovechamiento de las relaciones interpersonales.

Los sextiles, con Luna, la conjunción Venus Neptuno y la triple conjunción Marte, Urano y Plutón, indican una intensa actividad mental como así mismo gran movimiento. Por su parte, la oposición (Venus Neptuno opuestos a Júpiter) indicaría la tensión y atadura importante, pero que le da la audacia para emprender y poder concretar de una manera creativa con el apoyo del Gran Trino en signos de  tierra. Es importante destacar que Venus es su planeta regente y está en el ámbito de las relaciones con sus socios, parejas y espejos.

Espigón celeste
Otra configuración que encontramos en su carta es un espigón celeste, formado por una cuadratura (Sol con la triple conjunción Marte, Urano y Plutón), un semi sextil (entre Sol y Venus) y un sextil entre Venus Neptuno y Marte, Urano y Plutón.

La cuadratura, como es sabido, supone un fuerte consumo de energía; el sextil, explicado anteriormente,  implica una intensa actividad mental y el semi sextil señala apropiaciones y ventajas.  Indica situaciones en las que la persona se ve empujada hacia nuevos intentos que obligan a rupturas con anteriores proyectos. Después de la disolución del grupo, se independizó y continuó su carrera como solista, con gran éxito.

Es esta una figura que se puede relacionar con un patrón de conducta que provoca acontecimientos violentos donde es posible que se destaque una agudeza mental muy notable, quisquillosa y crítica, como es su caso y una capacidad de expresarse claramente, pero que le hace perder amistades o relaciones, ya que agreden a los otros o se comportan de manera hiriente, como si tuvieran un aguijón en la lengua, que al hablar pueden llegar a hacer daño a los demás, pero que tienen un magnetismo especial, una fuerza y un dinamismo fuera de lo común.

Crampón Celeste 
También se observa un crampón celeste entre Júpiter, Mercurio y Neptuno. Se trata de una figura que refleja interrupciones, antagonismo, enfrentamientos, rivalidades y contrariedades que se asocia con fricciones con otras personas, situaciones de exigencias, preocupaciones y temores.  Es una figura tensa que señala un fuerte consumo de energía y una gran capacidad de trabajo o de lucha. Se destaca en personas con un grado de rebeldía innovadora. Puede ser indicio de separación o pérdida de poder. Es común entre personas que deben vivir una fuerte o tensa atadura a personas, ideas o profesión que cuando se activa, sincroniza con situaciones tensas que generalmente producen rupturas dolorosas, separaciones, ceses laborales.  Son personas que saben atraer a los demás.

El mismo lo describe en entrevista al diario "La Tercera"del 11 de septiembre de 2016: "Hubo una época que no tengo muy clara, la de la drogadicción. No tengo muchos recuerdos.  Sólo creo que cada uno tiene que pasar por su propio infierno en algún momento.  Por suerte lo superé, ya no tengo vicios ni nada, nunca más las necesité. Sería mucho más complicado todo ahora si más encima hubiera droga.  Creo que mi padre y yo hemos combatido nuestros demonios y adicciones.  Para él, el alcohol; para mi, la droga.  Lo vivimos y lo pasamos.  Ese era el infierno que traíamos.  Yo ya dejé hace mucho las drogas". Sobran las palabras.  Lo vemos en el contacto del regente del Ascendente conjunto a Neptuno en Escorpio y también en el contacto con Mercurio, donde se puede claramente reflejar el asma que lo aquejó desde temprana edad.

Gráfico de Astrodinas y C 60
En el gráfico de astrodinas y C 60  se pueden observar varios períodos de su vida en que seguramente ha tenido importantes cambios. Sin duda podemos recordar que en febrero de 2015, mientras participaba en una gira por Chile, colapsó debido a un accidente cerebro vascular que lo dejó con importantes secuelas físicas. Como se observa  en el gráfico del C 60, sucede precisamente a los 51 años. El Ascendente dirigido hacía  oposición a la triple conjunción de Marte, Urano y Plutón en Casa IV y cuadratura al Sol natal en Casa VIII, disparándose de esa forma a más de 30 astrodinas y activándose ese conflictivo aspecto natal que significó el drástico giro en su vida.  Ya nada será como antes.